martes 7 de junio de 2011

¿Hay madera para un conflicto?


Ahora estoy clavado en las series policiacas; veo la Ley y el Orden en cualquiera de sus presentaciones. Hay un capítulo donde los narcos mexicanos están instalados en Chicago o N. Y. A base de corridos amedrentan a la investigadora/abogada de origen mexicano –cabe decir también que como buena paisana esta mami chula–. Los policías e investigadores tienen conocimiento de la cultura del corrido, pero también saben que los personajes que se mencionan son reales carniceros mexicanos, armados y peligrosos.
Este tipo de teleseries llegan a todo Estados Unidos. El televidente anglosajón observa a través de la caja idiota; toma “conciencia” a base de su “inconsciente”: nosotros somos los próximos afganos por más drogas que les rolemos a sus fronteras.
Puede ser que me viaje pero series como la abominable Reina del sur que lo único que tiene de bueno es la Kate del Castillo o el Cartel de los sapos que cae en una telenovela cómica, facilona y de malas actuaciones impulsa a los jóvenes mexicanos a seguir a los carteles y los gringos a hacernos la guerra.
Y esas ganas de sobrevivir aunque sea sonriéndoles a los perros lo hace muy bien el gobierno con cualquiera de sus frases célebres, como la última del señor Cordero que ha ganado las palmas de oro:el salario mínimo ya da para más.
El muro sigue creciendo.