miércoles, 23 de enero de 2008

HE CRECIDO COMO UN ÁRBOL PARA NECESIDAD DE LOS PÁJAROS




Pedro Luis

Se fue el 2007 y en Tabasco (de donde a mucha honra soy y vivo) dejamos las inundaciones y algunos amores que también se llevó la corriente. El 2008 inicia en Tabasco con el 111 aniversario del natalicio del “poeta- estatua”, Carlos Pellicer Cámara que se le ocurrió nacer para necesidad de los pájaros, del río, de los árboles un 16 de enero en esta tierra tropical.

Me considero un cantante frustrado de un grupo de rock, de grunge, un desentonado Eddie Vedder que es fiel en la imitación sólo por el constante gusto por el vino barato y la cerveza mexicana. Mi salvación es la literatura y sobre todo la poesía donde se llega al mar sin tantas carreteras. Es así que con mis amigos de Árbol9, uno de los mejores grupos de rock progresivo en el estado, he montado un espectáculo de rock, poesía y artes visuales al que le hemos llamado Sonórika Bautista, Puentes para Navegantes. Esta puesta multidisciplinaría la hemos montado más de un par de veces con buenos resultados donde un servidor la hace de recitante para calmar sueños frustrados de ser un cantante de rock.
Por invitación del Instituto de Cultura nos invitaron a participar en este homenaje con un “Sonórika Pelliceriano” donde la poesía del “poeta del agua”, Carlos Pellicer, es el centro principal para la manifestación de la música (Árbol9) y las artes visuales (Cocodrilo films)
En el planetario Tabasco 2000, recinto que alberga una buena acústica, presentamos el 19 de enero lo que llamamos, por sugerencia de mi amiga, la poeta Verónica Sánchez, el recital rockero, tributo al poeta: Pellicer, Estación abierta, retorno. Donde la música del arbolito, las visuales del grupo de cine y video tabasqueño Cocodrilo films y un servidor recitando algunos versos del “poeta-museógrafo”, logramos una atmósfera de esas cuando uno se dice: Esto es lo que me gusta hacer para sanar mi alma.
Los dejo con unas fotos de aquella noche cortesía de mi compa Carlos Matus y por supuesto un poema del Poeta de América, uno de los que recité y uno de los más hermosos poemas que este fecundo bardo escribió a lo largo de su brillante carrera por las letras y las artes.

ESTUDIO (1925)

Esta fuente no es más que el varillaje
de la sombrilla
que hizo andrajos el viento.
Estas flores no son más que un poco de agua
llena de confenti.
Estas palabras son pedazos de papel
en el que no escribí hace poco tiempo.
Esa nube es mi camisa
que se llevó el viento.
Esa ventana es un agujero
discreto o indiscreto.
¿El viento? Acaba de pasar un tren
con demasiados pasajeros…
este cielo ya no le importa a nadie;
esa piedra es su equipaje. Lléveselo.
Nadie sabe dónde estoy
ni por qué han llegado así
las asonancias y los versos.