domingo, 10 de febrero de 2008

Recado con arma de fuego


Mi otro Yo:

No estoy en casa. Si llegas, escondí el arma debajo de las almohadas. Ya sabes lo que debes hacer hacer. Si encuentro esta nota quiere decir que no llegaste y que el arma sigue ahí. Si llego y la nota sigue pero el arma no, quiere decir que no te interesaron estas palabras y fuiste decididamente a tomar la automática para ponerle fin a quien nos ha hecho la vida de cuadritos (novela- breve de tercera clase.)
Cuando le dispares pones rígidos los brazos, tensa todos los huesos del cuerpo, aprieta bien el gatillo y dile unas palabras como “nos vemos en otra vida” o “corre si quieres morir cobardemente;” no te burles del pobre diablo si empieza a rogar o a querer comprarte.
Querrá un último cigarrillo, ofrécele fuego sin dejar de apuntarlo, conversa de lo que hizo hoy mientras expulsa humo y le tiemblen sus marchitas manos. Si empieza a llorar matadlo inmediatamente, (siempre quise escribir la frase anterior.)
Si te llevas la nota te aconsejo que la destruyas o te la comas. Por ningún motivo la leas en lugares públicos ni mucho menos se la enseñes a alguien. Se muy bien que no eres estúpido pero las recomendaciones no están de más.
Cuando el cadáver se encuentre con el suelo colócale una flor de las que seguramente tiene en el florero de la mesita de centro. ¡Cómo le gustan las flores! (O le gustaban.) Te apuesto que son las llamadas nubes, estas flores que no son rosas y no huelen las soporté por muchos años. Será un toque de buen gusto en medio del charco de sangre (porque habrá charco de sangre ¿o no?) Por favor, no lo mates cuando este pisando la alfombra, no soporto arruinar decoraciones.
No tienes que tener –necesariamente— una mirada de asesino. Creo que nunca pensaste que lo serías aunque muchos piensan en serlo o les excita saber que pueden matar pero en realidad nunca se atreverán. Tú los has rebasado, vas en estos momentos – al terminar de leer esta nota – a convertirte en uno. ¿Qué se siente? ¿Cómo camina un asesino? ¿De pronto se vuelve atractivo? Yo creo que si; ahora eres el hombre más atractivo del mundo cargando una automática a punto de erupción.
Hemos discutido las razones que nos han llevado a este paso decisivo: el amor. (¿Hay otra razón por la cual eliminar a un ser humano? No.) Ese viejo refrán que dice en el amor y en la guerra todo se vale siempre he pensado que es un tanto erróneo; en el amor y después del amor todo se vale.
He salido a tomar un americano, observaré la lluvia si es que se atreve a descargar esta noche en algún cafetín del centro. Te juro que no podré aguantarme las ganas de saber que cuando llegue a casa habrá un asesino esperándome ansioso por hacerme el amor. Me lo harás con tiranía, me desgarrarás la ropa y yo haré trizas tu bragueta. Entre las palabras obscenas que siempre nos decimos dirás un “¡lo hice! ¡Lo hice!” y morderé tu lengua.

Te ama

Yo

1 comentario:

Pipoca dijo...

Cada vez escribes mejor, querido poeta choco.
Ya sabes que te quiero un buen