Dame 20 minutos,
estaré listo con todos mis vicios
que no son más que palabras en el aire,
viaje de cacofonías inconcientes.
Pasa por mí en el auto de mamá.
Sigo en la misma taberna,
esa que te da asco desde la esquina,
donde estacionas la nave de la suegra.
Pasa por mí en 20 minutos
y platicaremos de ti, tu tema favorito.
Coquetearemos como siempre lo hemos hecho,
me restregarás en cara que eres mucho más joven que yo
y al final acabarás cerca de esta piel desarmada,
de esta neblina en el periférico,
de este murmullo de sal y brazos flácidos,
de este sin rumbo que soy.
A veces creo que la única novedad
que me darás cuando realmente me des algo,
no será tu ego fiel al ser licenciada rimbombante
o cuando digas que tienes un auto propio.
Será cuando desaparezcas
y no sepa más de ti.
Pedro Luis
2 comentarios:
pero por muy licenciada, todas tienen lo mismo bajo la falda, recuérdalo
Quiza nunca te de esa novedad! ja Pedro.
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